Refrescando la Memoria

26 de Abril de 2023

REFRESCANDO LA MEMORIA

Antonio Santos García

Carta abierta de respuesta a Antonio Roldán, Alcalde de Conil entre 1995 y 2011, que ha pretendido zanjar la polémica que existe sobre la “rehabilitación de la Chanca”, contra quienes intentan “revisar o cambiar la historia”. El escrito, de 18 de abril de 2023, que ha titulado “La Chanca, en el corazón”, reproduce un capítulo de sus Memorias políticas (Conil. El esfuerzo colectivo, capítulo 6.5. Atrapasueños, 2016).

 

Sr. Roldán, como usted sabe, la historia es una construcción intelectual, pero debe basarse en hechos comprobados, y no en “interpretaciones” más o menos sesgadas o partidistas. Usted parece decir “la historia es mía” y los que digan lo contrario mienten o intentan “revisar o cambiar la historia”. Usted sabe también que la historia la escriben los vencedores -al menos a corto plazo- y, sin duda, usted cree ser uno de ellos, lo que le da derecho a establecer la “verdad” contra la evidencia de los hechos y contra los que ven las cosas de otra manera, a los que descalifica como “revisionistas”. Pero los hechos son tozudos, Sr. Roldán, y están “registrados” en los papeles: en la Oficina Técnica Municipal, en la Junta de Andalucía y también en los Tribunales. Y, con todo respeto, debo decirle que quizás Confucio pensaba más en usted que en mí cuando hablaba del necio, que mira el dedo y no la luna.

LAS VERDADES DE ROLDÁN

En sus “memorias” -que desconocía- repite hasta seis veces -solo en el capítulo 6.5.- que la Chanca es uno de los grandes logros de Izquierda Unida de Conil, como si no lo creyese del todo, y tuviese que repetirlo como un mantra, como un lema de campaña electoral o como un mensaje de mitin político. Estas son las “verdades del Sr. Roldán”, que sintetizo: a) IU siempre defendió un “espacio libre y público” en la Chanca; b) “Siempre hemos reconocido el valor histórico, patrimonial y simbólico que tenía la Chanca. Si alguien dice lo contrario, está mintiendo”; y c) “Nos sentimos orgullosos de rescatar de manos privadas y rehabilitar este espacio en pleno corazón de Conil”.

Voy a dar respuesta a sus afirmaciones. No lo haré con el detalle con que podría, porque no hace falta, ya está escrito. En el Boletín La Laja (núm. 1 al 12, años 2002-2010) -que se guarda “escondido” en la Biblioteca de la Chanca- hay mucha información sobre el Monumento, sobre sus valores patrimoniales y etnológicos, sobre su proceso de protección, allí están recogidas y explicadas las denuncias que puso muestra Asociación contra las políticas “agresivas” de IU contra la Chanca y su entorno, y también numerosas propuestas de uso del edificio una vez restaurado, y críticas razonadas al mal proyecto de “rehabilitación” del monumento, que desgraciadamente ha desvirtuado sus valores. Nadie discute los actuales usos de la Chanca, pues ya se los propuse yo en 1997, y La Laja se los volvió a proponer reiteradamente entre 2002 y 2010. La única aportación de IU fue la Bebeteca-Mediateca-Guardería.

No confunda a la ciudadanía, Sr. Roldán, no “revise o cambie la historia”. La Asociación Laja -de la que fui coordinador- y yo mismo por mi cuenta, desde 1997, le propusimos la mayoría de los usos que tiene hoy la Chanca, mucho antes de que ustedes los concretasen. Lo mismo puede decirse del Museo del Mar, que ya propuse en 1997 y volví a pedir en 2003 y en años sucesivos, aportando temas, contenidos, ideas, con la única finalidad de “colaborar”. Debe releer el Boletín La Laja, que parece haber olvidado. El actual “Plan Director del Museo de la Chanca de Conil” es de 2017, ¡veinte años posterior! a nuestras propuestas, a las que debe mucho. Pero desde que el Ayuntamiento se hizo con la propiedad del inmueble, La Laja dejó claro que quería un buen Proyecto de Restauración y de Uso (Bol. Laja, nº 2, primavera 2003, p. 9-11), y le diré más: el Anteproyecto de 2007 nos pareció aceptable, porque solo construía obra de nueva planta en el Patio de Trabajo; pero el Proyecto de 2008, era muy distinto, como veremos. No era ya un proyecto de “restauración y de rehabilitación”, sino de “construcción y rehabilitación”, y vistos los resultados, yo y mucha más gente con “sensibilidad” seguimos estando en contra de la obra realizada.  Le guste o no. Y le voy a dar razones, no “consignas”.

 

UN EJERCICIO DE MEMORIA

Ni soy “político” ni busco “protagonismo”, Sr. Roldán, y prueba de ello es que llevo muchos años sin opinar “públicamente” de nada. Pero le voy a “refrescar” la memoria, que parece tener algo embotada tras sus numerosos éxitos. Dice Ud. que “El documento elaborado por el historiador Antonio Santos en diciembre de 1997 ayudó a concienciar a mucha gente sobre el valor patrimonial e histórico de la Chanca” -gracias, al menos hay cierto “reconocimiento”- pero a continuación le resta valor y manipula la verdad al decir que ya Izquierda Unida “en 1993, en las sugerencias presentadas al avance del PGOU, ya tenía claro lo que quería hacer con la Chanca”. ¿Recuerda lo que querían hacer?. No importa, yo se lo recuerdo: IU tenía un Plan, sí, construir viviendas en la Chanca, hacer una plaza y ganar algún equipamiento. Ese era su plan. Mi Informe de 1997 hizo algo más que “concienciar” sobre los valores del edificio -que IU y la mayoría de Conil desconocían-, pues ayudé también a “protegerlo” al denunciar la situación a la Junta de Andalucía. Tras mi denuncia, la Junta envió técnicos, y abrió Expediente (2000) para proteger el Edificio, que quedó finalmente catalogado como Lugar de Interés Etnológico (2002). ¿Lo recuerda, Sr. Roldán? Usted dice que entonces “realizaron gestiones para que la Junta de Andalucía declarara el edificio Bien de Interés Cultural, en diversas reuniones con la Delegación Provincial de Cultura”. Usted sabe que eso no fue así: no hicieron nada hasta que la Junta intervino en 2000 y les “tiró de la oreja”. Es más, consintieron la “especulación” que buscaba destruir sus valores. No por maldad, sino porque no tenían ni idea de lo que era la Chanca. Pero afirma tajante el Sr. Roldán que “siempre hemos reconocido el valor histórico, patrimonial y simbólico que tenía la Chanca”. Bien, y si realmente lo conocían, ¿qué hicieron para protegerla?

Yo conocía la Chanca desde 1982, antes de vivir en Conil, porque ese año terminé mi historia Conil de la Frontera, publicada más tarde (Diputación de Cádiz, 1988). Hoy, cuarenta años después, está descatalogada hace tiempo y desfasada en bastantes aspectos, pero sigue siendo la única historia general que se ha escrito sobre Conil. Buscando comprender mejor dicha historia, visité la Chanca de Conil, una visita obligada. Conseguí que la propiedad me permitiese entrar en ella, y abrí su puerta de madera con una gran llave de hierro. Fue una experiencia inolvidable para mí, de la que conservo todavía algunas fotos, no tantas como me gustaría. Ese mismo año, Conil fue declarado Conjunto Histórico-Artístico, pero la Chanca no fue incluida en el catálogo de elementos a conservar, ni siquiera se la nombraba. No existía. Pero su estado de conservación era magnífico, y el conjunto de edificios y patios era verdaderamente monumental: ¡una fábrica del Renacimiento!, siglo XVI, de 7.500 m2, remodelada tras el maremoto de 1755, situada en “pleno corazón de Conil”. Y aunque estaba parcialmente alterada por sus usos durante el s. XX, la “Chanca del Duque” conservaba intacta su esencia fabril y sus valores etnológicos. Era una verdadera maravilla, Sr. Roldán. No sé si usted pudo conocerla entonces.

Cuando llegó al gobierno municipal, en 1995, IU quería, según cuenta el Sr. Roldán, un “espacio libre y público” en la Chanca, para construir viviendas en ella y hacer una plaza. La Chanca era para ustedes el viejo Almacén de los Pérez… y poco más. Y si no es así, enseñe algún documento público o interno de IU que muestre lo contrario. ¿Qué importancia daban entonces a la “conservación del patrimonio” en plena época del “boom” turístico y de la especulación inmobiliaria? … En 1993, empecé a vivir y a trabajar en Conil, como profesor de historia en el Instituto de Secundaria “La Atalaya”. La Chanca era ya por aquel entonces un tema “tabú” en Conil: habitada por colectivos marginales de drogadictos, llena de jeringuillas y de basuras, destruida parcialmente, era para la mayoría del pueblo -y para IU de Conil- un “estercolero y un nido de ratas”: las vigas de sus techumbres estaban siendo cortadas y transportadas con nocturnidad a otras playas, lo mismo que las tejas de sus cubiertas, y otros elementos… ¿qué hicieron ustedes, ya en el gobierno, para defender un edificio tan emblemático? Cuando en 1997 volví a entrar en la Chanca, por un butrón o boquete abierto en sus muros, quedé sobrecogido, ¿cómo podía haberse llegado a esta situación?

Decidí ir al Ayuntamiento a preguntar e informarme. El nuevo alcalde, Antonio Roldán, puso a mi disposición toda la documentación que le pedí, y el arquitecto municipal Manuel Narváez resolvió amablemente mis dudas. Entendí pronto que la Chanca era un “problema”. La propiedad había presentado en 1984 un Proyecto de Edificación de 60 viviendas (PERI-Chanca), que el arquitecto municipal informó desfavorablemente (no le quite mérito, Sr. Roldán, porque supo ver el disparate). El grupo de IU tenía otro proyecto para “desarrollar” esta “zona degradada” del Conjunto Histórico y lo fiaba todo a su PGOU, en fase de aprobación inicial. Este PGOU de IU quería construir “solo” 34 viviendas en la Unidad de Ejecución “La Chanca” (V-9), ¡19 dentro de la Chanca y 15 en la plaza de Goya! ¿O no es así, Sr. Roldán? Y usted mismo me dijo que si la Chanca era tan importante como yo le decía, elaborara un informe. Y, alarmado por la “escasa sensibilidad” y el planeamiento en curso, decidí actuar.

       

EL INFORME DE 1997

Ese fue el origen del informe sobre La Chanca de Conil” de 1997, que el Sr. Roldán recuerda y cita en sus memorias. Para elaborarlo, tuve que seguir documentándome: fui al Archivo Ducal de Medina Sidonia, en Sanlúcar y la duquesa Isabel me facilitó un plano de la Chanca del s. XVIII, me asesoré con arquitectos patrimonialistas y Juan Jiménez Mata tuvo la amabilidad de visitar conmigo la Chanca. Seguí recopilando información oral en el pueblo y documental en los archivos (Registro de la Propiedad de Chiclana, Ayuntamiento de Conil), concluyendo mi informe en diciembre.

El Informe era, en realidad, cuatro cosas a la vez: un informe histórico para justificar la importancia de la Chanca (que yo conocía, porque había estudiado la historia de Conil), una denuncia del estado de destrucción y saqueo a la que estaba sometida (criticando el “desinterés” de sucesivos gobiernos municipales: Leales, PSOE e IU por el edificio). Pero hice también una petición de protección a la Junta de Andalucía y unas propuestas de uso al Ayuntamiento. Pedía a la Junta que declarase la Chanca BIEN DE INTERÉS CULTURAL (BIC), y propuse al Ayuntamiento convertirla, una vez restaurada, en la Casa de la Cultura de Conil, que podría albergar un MUSEO DEL MAR, el ARCHIVO HISTÓRICO, una BIBLIOTECA, SALA DE EXPOSICIONES TEMPORALES Y CONFERENCIAS, y el MUSEO DE RAÍCES CONILEÑAS. Eran solo unas ideas, que desarrollé poco en el informe -y fui ampliando en años sucesivos. Propuse también una generosa zona ajardinada entorno al edificio, en las unidades V-7 y V-8, entre la Chanca, el mar y el río, que debían seguir “dialogando”. Allí podrían celebrarse eventos en verano (conciertos, teatro, y otros espectáculos o fiestas). ¿Recuerda Sr. Roldán, cuando me hablaba Ud. de los “intereses creados” en la zona? Repartí algunos ejemplares del Informe en el pueblo, recogí 2.200 firmas de apoyo, y registré un ejemplar en el Ayuntamiento, también como alegación al PGOU de IU -que quería construir 19 viviendas dentro de la Chanca, como ya dije. Pero también tuve la precaución de registrar otro ejemplar del Informe en la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, solicitando la protección del inmueble y su declaración BIC, como ya he dicho.

El Alcalde sabía -según dice- que la Chanca sufría un “deterioro acelerado”, que se había creado una “situación lamentable”, y yo personalmente le expliqué en más de una ocasión que el Monumento estaba siendo saqueado y destruido intencionadamente, con fines especulativos. Es cierto que era propiedad privada y que no estaba inscrito como patrimonio, pero si IU conocía su importancia, ¿qué hicieron?. Insisto: ¿denunciaron la situación?, ¿realizaron alguna gestión para frenar la especulación y la destrucción? NADA. Solo reducir en el PGOU -aprobado inicialmente en 2001- de 60 a 34 las viviendas a construir. ¿Hablaban sus Programas electorales del 95 y del 99 de la Chanca, del monumento emblemático, de la memoria colectiva y del Museo del Mar? No. Solo querían una bonita plaza rodeada de viviendas. “Los árboles no le dejan ver el bosque», Sr. Roldan. Debido a su “desinterés”, mi Informe fue también una alegación al PGOU, apoyada por 2.200 firmas de conileños y conileñas, que usted y su grupo de IU ignoraron, como suelen hacer, sin ni siquiera dar respuesta.

LA INTERVENCIÓN DE LA JUNTA

El gobierno municipal de IU, y el Sr. Roldán, empezaron a enterarse de lo que era la Chanca en el año 2000, cuando intervino la Junta de Andalucía. Ellos sí leyeron mi Informe de 1997, comprobaron el enorme valor del Conjunto Monumental y decidieron frenar los planes en curso sobre la Chanca, los planes de Izquierda Unida de Conil: un PERI-Chanca “modificado”, que insertaron en el PGOU de 2001, en aprobación inicial, y que era “totalmente incompatible con la salvaguarda del Bien”. A pesar de ello, siguieron “en sus trece” y conveniaron con la promotora La Chanca S.L, un acuerdo muy lesivo para el edificio. Ciertamente había un “mejor tratamiento” de la zona en el PGOU, pero de ninguna manera un “cambio radical”, Sr. Roldán. Fue una modificación muy insuficiente y agresiva con el Edificio. Afortunadamente, la Junta de Andalucía lo impidió en 2002, al declarar la Chanca Lugar de Interés Etnológico, y obligó al Ayuntamiento a hacer un TEXTO REFUNDIDO DEL PGOU, que cambiase tres aspectos fundamentales en relación con la Chanca y su entorno: a) se prohibía construir ninguna vivienda dentro de la Chanca; b) el edificio de 15 viviendas a construir en la plaza de Goya se condicionaba a un Estudio de Detalle, que debía ser aprobado por Cultura; y c) había que reducir la edificabilidad en las unidades de ejecución V-7 y V-8 (entre la Chanca y el mar), aún no construidas, para proteger el “entorno” del Bien Cultural, evitando las “agresiones” visuales previstas en el PGOU, que iban a ahogar la Chanca entre edificios de tres plantas… ¿Recuerda, Sr. Roldán?. Ahora sí estaba más protegida la Chanca, a pesar de ustedes. Pero no fue ninguna “decisión política” de IU, sino una imposición de la Consejería de Cultura de la Junta. No se adjudique méritos que no le corresponden.

Tras la catalogación del BIC (junio 2002), el Plan Estratégico de Conil comenzó a hablar -ya era hora- de convertir la Chanca en “referente y símbolo de identidad” de Conil y el gobierno municipal empezó a hablar de “conservar el patrimonio” cultural, lo que me alegró muchísimo. Pero eso no ocurrió hasta 2002. Yo no quiero ni placa ni busto en la Chanca pero quizás la está buscando usted, Sr. Roldán, una placa al “esfuerzo colectivo” de IU-Conil…

LA CHANCA, PROPIEDAD MUNICIPAL

El Ayuntamiento adquirió la propiedad de la Chanca mediante dos convenios urbanísticos con la promotora “La Chanca S. L.”, uno antes y otro después de su catalogación como BIC. El primer convenio (febrero 2001), fue fácil, pero no salió gratis, como algunos creen. La promotora cedió al Ayuntamiento el Patio de Almacenes de la Chanca (4.094 m2) a cambio de una licencia urbanística para construir un impactante edificio de 15 viviendas, 15 locales comerciales y 11 plazas de garaje a solo cuatro metros del Edificio histórico, violando de modo flagrante las determinaciones establecidas por Cultura para proteger el “entorno”. Previamente se habían segregado de la V-9 los 500 m2 de dicha parcela. Aparentemente esta mitad de la Chanca no había costado un euro, pero era un “regalo envenenado” de la promotora, pues si Cultura reducía volumetría o edificabilidad, como era previsible que hiciese, el Ayuntamiento compensaría a la promotora, que obtenía así un “seguro” (cláusula 5ª del convenio), que les ataba de pies y manos, y convertía al Ayuntamiento de IU en valedor y rehén voluntario de la empresa constructora…

La Laja puso en 2003 Recurso contencioso-administrativo contra este impactante bloque de viviendas y en 2005 ganamos dos sentencias en los tribunales: el Tribunal nº 1 de Cádiz pidió la demolición del edificio por ilegal, y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía también nos dio la razón. No seguimos pleiteando por falta de recursos y, en 2007, tras la aprobación definitiva del PGOU (2005), de nuevo modificado, y tras subsanar las numerosas irregularidades cometidas en la plaza de Goya, para “construir” el edificio “a toda costa”, la “mole” junto a la Chanca fue “legalizada”. Ya sin oposición en los tribunales, el Juzgado -que había pedido en 2005 la demolición- “se lavó las manos”, sin entrar en el fondo del asunto, es decir, la agresión al entorno del Edifico histórico pues, la Delegación de Cultura de Cádiz, de nefasta gestión en Conil, consintió el “disparate”. Hay que decir aquí que la gestión de esta “Delegación de Cultura” ha sido nefasta para Conil, no solo en la Chanca, pues ha consentido también la destrucción de una buena parte del patrimonio edificado del pueblo en los últimos años.

La unidad de ejecución V-9 «La Chanca» (10.940 m2)

El Patio de trabajo o Casa Chanca (4.228 m2) se adquirió en 2003, con un nuevo convenio entre la promotora y ROSAM: se permutó el segundo patio de la Chanca por 4.390 m2 en Roche, urbanizados y segregados de ROSAM, corriendo la empresa municipal con todos los gastos. Hubiera sido mejor, en interés público, jugar la carta de la expropiación, acordada por amplia mayoría en Pleno municipal, alcanzando un acuerdo menos gravoso.  Pero IU decidió pagar las “expectativas de beneficio” (las 19 viviendas que el PGOU inicial preveía construir en 787 m2 del patio), compensándolo muy generosamente con patrimonio municipal de suelo. Conil obtuvo, por fin la Chanca, y la propiedad quedó encantada, pues estando en “desventaja” tuvo en frente a un Ayuntamiento que no luchó contra los “intereses creados”, porque además los había apoyado al defender la construcción dentro de la Chanca en el PGOU, entre 1997 y 2002. Seguramente IU de Conil aplicó la sabia “máxima” de quienes aspiran a perpetuarse en el poder: no desafiar a los poderosos, sino tenerlos como aliados.

PROBLEMAS, DIFICULTADES Y ZANCADILLAS…

Dice el Sr. Roldán que el proceso de recuperación de la Chanca no estuvo exento de “problemas, dificultades y zancadillas”. Y señala principalmente dos: las “difíciles” negociaciones con la propiedad (2001-2003) y los problemas con la Asociación La Laja (Recurso contencioso 2003-2007), que ya hemos tratado. Pero finalmente, IU triunfó sobre las adversidades y pudo hacer lo que le dio la Real Gana, y para eso tenían su “mayoría absoluta”. El Sr. Roldán parece algo “dolido” cuando trata el tema, pero exagera mucho las dificultades. En realidad, tuvieron mucha suerte. Conseguir financiación para la Chanca fue muy fácil, pues las Consejerías de Obras Públicas y de Cultura se comprometieron desde un principio, debido a la importancia del Bien; conseguir el 1% cultural del Ministerio de Fomento costó algo más, pero tampoco demasiado. No exagere, Sr. Roldán, no se queje tanto. Tuvo más de siete millones de euros para el Proyecto de la Chanca, como “caídos del cielo”.

En 2004, la Quinta Edición del Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico, organizado por la Universidad de Sevilla y la Junta de Andalucía, realizó sus “prácticas” en Conil y fui invitado para guiar una visita a la Chanca, titulada “Explicaciones sobre el inmueble y su marco cultural, urbano y territorial”, y enseñar a los alumnos (arquitectos, arqueólogos, historiadores…) la Chanca de Conil. Pero unos meses despues, el Ayuntamiento no le permitió a La Laja ver la propuesta ganadora del Concurso de ideas (2005), ni se expusieron los distintos proyectos -como pedimos- y ni siquiera los tres mejores, como se nos había prometido. Finalmente, pudimos conocer el Anteproyecto en 2007, porque invitamos al arquitecto Francisco Torres a exponerlo en nuestras IV Jornadas de Patrimonio, celebradas en la Casa del Mar. En principio, el Anteproyecto o proyecto inicial no nos pareció mal, pues al menos dejaba libre y sin construir el Patio de Almacenes, que es la zona más valiosa de la Chanca.

Pero nuestra sorpresa fue mayúscula cuando se modificó el Proyecto en 2008, con “secretismo”, para construir también en dicho patio edificaciones modernas e innecesarias, alterando gravemente sus visuales y su contemplación. Izquierda Unida, al verse con tantos “millones” quiso construir más en la Chanca, pues había “patio de sobra”. ¿Qué nos falta? Bebeteca, Guardería… pues metámoslas en la Chanca -pensaron. El arquitecto explica que el Ayuntamiento presentó un “plan de necesidades” que le obligó a modificar el proyecto inicial para -cito textualmente- “conectar los distintos edificios” con PIEZAS DE NUEVA PLANTA, AJENAS AL MONUMENTO, “UNIFICANDO COCHERAS, ALMACÉN DE LA SAL, ALMACÉN DE MADERAS, CARNICERÍA Y PAJAR” (Proyecto 2008, p.4). La agresiva intervención ha fragmentado el Patio de Almacenes, es decir, la zona más monumental y mejor conservada de la Chanca, creando tres nuevos patios innecesarios, que impiden ya la contemplación de un conjunto que era de una gran armonía y belleza, impidiendo además la visita de una parte del edificio, la Carnicería y Pajar, que han quedado ocultas. Este proyecto ya no nos gustaba.

Dice el Sr. Roldán que la Asociación La Laja, que luchaba 2002 para defender el Patrimonio, ha dicho “mentiras o medias verdades que bajo el paraguas «de la historia o la falsa pureza» en la restauración o re-habilitación de edificios, intenta menospreciar o desacreditar el trabajo técnico y político por la restauración (?) de la Chanca. La realidad está ahí, es comprobable. No hay viviendas en el interior de la Chanca, superamos los contenciosos administrativos aplicando la legislación… ha habido debates e información desde el concurso de ideas, hasta charlas-coloquios en la Casa de la Cultura sobre el proyecto. Se ha tenido sensibilidad absoluta en la restauración”…

Respondo: el Sr. Roldán dirá lo que quiera, pero seguimos sin estar de acuerdo. La Laja dijo la “verdad”: cambiaron el proyecto inicial para llenar más el Patio, que veían demasiado “vacío”, con equipamientos innecesarios en este sitio histórico. La Guardería-bebeteca podían haberla hecho, más amplia y mejor, en otro lugar. No hay “falsa pureza”: nosotros abogamos por la “restauración” y usos; IU por la “construcción de nueva planta”. Es cierto que “no hay viviendas en el interior”, pero ha sido “a pesar” de Ustedes, que quería construir 19 dentro (PGOU-2001) y 15 junto a la Chanca (que construyeron, contra “viento y marea”). Y la realidad, como dice el Sr. Roldán, “está ahí”. ¿Debates, información, charlas-coloquios?… Ya hemos hablado de la capacidad de “diálogo” de IU. Ha habido -insisto- escasa restauración y mucha “reconstrucción y construcción a secas”, con absoluta falta de “sensibilidad” patrimonial (quizás de otro tipo). Nunca entendieron el edificio más que como un “contenedor” de equipamientos, aunque se les llene la boca con discursos de memoria. E insisto: las dos veces que se nos permitió ver el Proyecto vimos dos proyectos distintos, el de 2007 más respetuoso y el de 2008 completamente falto de respeto. Ambos se presentaron como “hechos consumados” ¿A eso lo llama debate, Sr. Roldán?

UN TRABAJO TÉCNICO Y POLÍTICO POCO EJEMPLAR

Dice el Sr. Roldán que La Laja intentó “menospreciar o desacreditar el trabajo técnico y político por la restauración de la Chanca”. Mire usted: nosotros no menospreciamos a nadie y el descrédito lo genera uno mismo con sus actos. Ya lo he dicho: restauración sí, reconstrucción no. Y eso es lo que han hecho. No me extraña que esté “muy satisfecho” del trabajo de su grupo político, porque han hecho lo que querían y hoy siguen vendiéndolo en campañas electorales como uno de sus grandes “logros”. Sin duda, la Chanca les ha dado mucho juego. ¿Quién se lo iba a decir en 2001? Reconozca, Sr. Roldán, que han ido valorando la Chanca a empujones: les impidieron primero construir viviendas dentro, les modificaron el PGOU después, tuvieron que pleitear en los tribunales por su mal hacer, y al final tuvieron mucha “suerte”: el apoyo generoso de otras instituciones, que les dieron más de seis millones de euros.“Los árboles no le dejan ver el bosque”, Sr. Roldán.

Sobre el “trabajo técnico”, ya he hablado. No hubo “sensibilidad” y se ha maltratado el Edificio sin necesidad, primando la construcción de nueva planta, ¡en los dos patios del Conjunto monumental! Ya lo dijo su admirado arquitecto Francisco Torres, en su artículo “La Nueva Chanca de Conil” y en su exposición del Proyecto en la Casa de la Cultura (28 octubre 2009). ¿Recuerda el escenario?: un salón bastante concurrido, con la plana mayor del Ayuntamiento, la militancia de IU al completo como “claqueros”, algunos políticos de la oposición, unos cuantos curiosos y unos 20 socios de La Laja. El arquitecto, se proclamó “mediador” y tras un “diálogo con el edificio y con los saberes convocados”, puso en duda el valor de la Chanca en nuestras narices. Lo tengo escrito, Sr. Roldán: tomé nota de la “charla-cloquio”. Es decir, tampoco el Sr. Torres entendió nunca la Chanca y solo le interesaban los “nuevos usos”, como a usted Sr. Roldán, no la restauración: la Gran Biblioteca Joven, que iba a “salvar la Educación” en Conil. Detrás de la retórica, está una filosofía “intervencionista” de “construir en lo construido”, con arquitecturas de contraste. Frente a los arcos, bóveda, tejados a dos aguas… se levantaron modernas arquitecturas que, más que dialogar con las antiguas, gritan y rechinan. Es una “obra de autor” más, que ha restado valores al Edificio. El Sr. Torres terminó su charla proclamándose artista: “La arquitectura, como la pintura o la música, no se explica: SE CONSTRUYE”. Menos mal que añadió que la obra era “reversible”… lo que tampoco es del todo verdad. Cabe destacar que en la ponencia no mostró ni una sola imagen del “entorno” del BIC, machacado por construcciones recientes, todas ellas con vistas privilegiadas a la Chanca.

A partir de esta charla, La Laja inició una recogida de firmas contra el Proyecto: en un par de meses obtuvimos más de 3.000 firmas en Conil y también el apoyo de numerosas Asociaciones de defensa del Patrimonio de las provincias de Cádiz y de Sevilla, y la de numerosos profesionales de reconocido prestigio en diversos campos (arqueología, historia, arte, arquitectura…), que no sirvieron para nada. La Chanca de IU tenía ya vía libre… y el resultado está ahí, cierto, Sr. Roldán.  La entrada de la Gran Biblioteca-Mediateca-Guardería -que todavía no tiene bibliotecario- recuerda el “hall” de un hotel. La piedra ha sido tapada por casi todas partes, con malos acabados. Los espacios parecen asépticas oficinas. Los pavimentos de piedra han desaparecido bajo capas de zahorra y albero, la mayoría de las pilas de salazón de la fábrica se han tapado… y algunas son ya  irrecuperables. La intervención fue excesiva, un “despropósito”… y qué decir del equipamiento de servicios, en el que hay “urinarios” por todas partes, y pongo tres ejemplos: el magnífico Almacén de la Sal está hoy partido en dos por un urinario, se ha instalado otro en la antigua cárcel de la almadraba, y algunos más junto a las antiguas Caballerizas. En fin, qué les voy a contar que no conozcan ya… Todo muy cómodo.

       

RECUPERANDO LA MEMORIA

Me resta decir, para ir terminando, que durante las obras de construcción y rehabilitación, entre 2010 y 2013, surgió un nuevo obstáculo, que el Sr. Roldán no menciona, pero que quizás rondaba su cabeza y le impulsó a poner en redes sus “Memorias de la Chanca”, para “prevenir” a los incautos contra los que intentan “revisar la historia”. Estaba previsto ejecutar la obra en 20 meses, pero la excavación arqueológica obligatoria ralentizó los trabajos. La arqueóloga Verónica Gómez, “contra viento y marea”, ella sí, y con gran valentía y profesionalidad hizo su trabajo. El maremoto de 1755 había convertido la Chanca de Conil en el sueño de todo arqueólogo. El pasado y la memoria enterrada comenzaron a mostrarse: las redes de la almadraba de tiro, las boyas de barro con las que se fondeaba el arte, los cloques o garfios con que se pescaban los atunes, restos de barriles y multitud de huesos de atunes, abundante material cerámico, 14 pilas de salazón, pavimentos empedrados… La Chanca era una “joya”. No solo era un espacio emblemático y de gran valor simbólico, sino un yacimiento arqueológico único, por las piezas rescatadas y por la información que ofrecía sobre maremoto de 1755. Debido al trágico suceso, la chanca era también una página única del Libro de la Memoria, que Ud. tanto dice defender. La memoria, Sr. Roldán, la memoria… Otro obstáculo más en su camino. La arqueóloga, trabajando sola en 7.500 m2 y con la exclusiva ayuda de un peón, fue recuperando los restos esparcidos del desastre por toda la Chanca, sufrió presiones continuas de las subcontratas de la empresa Acciona Infraestructuras, encargadas de ejecutar la obra, que solo querían terminarla cuanto antes. ¿Recuperación de la memoria o prisas para poder vender la Chanca “recuperada” en las elecciones?  Reflexione, Sr. Roldán, y haga un poco de autocrítica…

En fin, un logro “técnico y político” muy discutible, y poco ejemplar, Sr. Roldán, aunque usted se sienta “muy orgulloso” de él, pues al fin y al cabo es su principal responsable. Además se pudo celebrar a lo grande en 2014. Ahora se nos vende el Museo “inmersivo”, en el que quizá podamos ver dos o tres pilas -bajo cristalera- aunque no las más de 2.000 piezas sacadas de las excavaciones, incluyendo una almadraba de tiro. Pero eso no importa, porque veremos ¡otras maravillas! Quizá toque hablar del Museo más adelante.

4 comentarios en “Refrescando la Memoria”

  1. Cristina Rubio Pérez

    Qué pena que después de tanto trabajo por recuperar el edificio haya terminado en lo que vemos .Como bien has dicho «un auténtico despropósito»

  2. Antonio García Márquez

    Magnifico trabajo de reconstrucción sobre lo ocurrido con ese imponente monumento al mar que es La Chanca. Yo también tuve la suerte de poder disfrutarla cuando estaba tal y como era. Ahora, cuando voy a verla, siento pena y me duele ver lo que le han hecho. La Chanca no volverá al mar, la han ahogado. Lo lamento de veras.

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